Antonella Lorenzo: "La única manera de vencer los miedos, es yendo hacia ellos"

 

El mundo es un parque de diversiones repleto de oportunidades. Algunas son tan grandes que dan miedo, pero nunca es tarde para subirse a una de ellas, porque al final de cuentas, lo importante es haberlo intentado.

Pero aún más grande puede ser este parque de diversiones cuando hablamos de teatro. Un arte practicado desde los orígenes más remotos. Desde Roma hasta cada rincón del planeta, alguien ha encontrado en el teatro, un estilo de vida diferente.

Y San Rafael es cuna de pasiones, sueños y nostalgias. Antonella Lorenzo formó parte de las tablas durante varios años en nuestra ciudad, compartiendo historias de humor y drama. Hace un año decidió tomar el valor de partir, de volar hasta la ciudad de la furia. El mundo de la calle Corrientes, de los grandes escritores, la interminable Buenos Aires.

Y un día viajó, presentó “Conchita”, una de las obras que le abrió las puertas al mundo del teatro, junto a Melania Bocchia y Sofia Elliot. Filmó un spot publicitario para la pantalla chica y actualmente forma parte de un electo que presenta “El Umbral Invisible”, una obra de Rubén Mosquera, la cual planean seguir mostrando varios meses más. Por otro lado, interpretó a “Verónica” en Salvajes, una obra que trata sobre bullying y sus consecuencias, obra por la cual tienen previsto salir de gira por Rosario. Es seguro, que aún queda mucho por llegar.

Entre un café, el sol de la mañana y su sonrisa, Antonella nos contó sobre su experiencia.

¿Te gusta el lugar donde estás hoy?

Me gusta, me adapte fácil a pesar de que fui con mucho miedo. Lo primero que hice fue ubicarme, ¿Dónde estoy viviendo? ¿Dónde es el centro? ¿El obelisco? Y eso fue importante, saber dónde estoy, donde voy y con el tiempo se fue yendo el miedo. A mí me sorprendió de Buenos Aires que si bien es un lío, es una selva, y hay gente, bocinas, ruidos, de todo, la gente sigue siendo cálida. Subirse al tren y que alguien esté tocando la guitarra y después otro que lo aplaude y eso sorprende. Me gusta eso de la gente.

¿Cuánto hace que querías irte?

Siempre quise irme. Salí del secundario, empecé a estudiar teatro y quería irme.

¿Y por qué esperaste para hacerlo?

Porque tenía miedo, y empecé a hacer cosas acá, a generar material acá lo cual me pareció importante para tener una base de algo y no empezar de cero allá. Y me parece importante lo que generamos acá y es parte de que yo esté allá ahora y pueda estar haciendo las cosas que hago hoy en día.

¿Cómo está Buenos Aires puntalmente, en el ámbito laboral?

Allá hay más posibilidades de todo, hay mucha autogestión y en el ámbito del teatro podes estar gestionando proyectos y surge algo nuevo de la nada o alguna publicidad que sirve mucho como trabajo. En buenos aires hay algo que ya está generado y está en movimiento. A fin de año empecé a hacer un análisis, y lógico que hay complicaciones. También hay muchas formas de hacer teatro under, pero se hace muy difícil que se pague en esos lugares, salvo que hagas publicidad para la televisión. Por momentos también sucede que en Buenos Aires el teatro está un poco parado, la gente no siempre va a al teatro. Después está el teatro comercial, fui a ver a Francella con Arturo Puig y el teatro estaba llenísimo. Aunque hay una obra de Mercedes Morán muy buena, en la cual no ha ido mucha gente.

¿Cómo funcionan los casting de publicidad?

Hay castineras de publicidad, vos mandas tus datos para inscribirte y cuando tu perfil de alguna manera coincide con el que están buscando para una publicidad, te llaman. Es un proceso muy largo, hay varios filtros, entre ellos el director de la publicidad o el cliente por ejemplo, por eso se hace difícil, hay mucha gente, hay muchos actores que incluso son de publicidad, se dedican a eso.

¿Qué podes contarnos de El Umbral Invisible?, obra que estás haciendo ahora.

El Umbral, es más una comedia dramática, y metafóricamente explica que existe en los pueblos ese umbral invisible, que no nos deja salir a cumplir nuestros sueños. Cuenta de personas que llegan de otro lado y tiene un trama muy bonito, es una obra muy linda. Con esta obra estamos hasta finales de agosto y luego de un descanso vamos a volver.

¿Qué se extraña de San Rafael?

Extraño a la gente. Estar con la familia, los amigos, he sido siempre muy cercana a la familia, de pasar un domingo entero con ellos  y ahora no tenerlo es difícil. También es muy lindo volver y cruzarte con tanta gente conocida, te saludas, el reencontrarse está bueno. Hay veces que la ciudad grande te vuelve hostil, como que la situación te lleva a estar así, estar con otra energía, mas al palo. Algo que molesta de allá es  el tema de moverte, las distancias, si estas a pata muchas veces moverse a provincia es un viaje largo. Y eso en San Rafael no sucede.

¿Qué le dirías a la Antonella de 18 años que recién sale del secundario?

Le diría que los miedos de la única forma en que se van es poniéndole un poco de luz y yendo hacia esos lugares, que después todo desaparece, es una ilusión, cuando no sabes que hacer, cuando buscas excusas, es el miedo pero hay que caminar hacia ese lugar porque después desaparece. Y que sea muy feliz, lo único importante es el camino, no lo que va a pasar, sino el caminar tratando de ser feliz.

Por Martín Falcone

Fotos: Fernanda Cid

 

 

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