A poco de legar el sillón de San Martín: Alfredo Cornejo y su costado más personal

 

Entrevistamos a quien, en poco tiempo, legará su actual lugar como gobernador provincial. El fútbol, el periodismo y cuándo escuchó por primera vez el nombre de Raúl Alfonsín. ¿Cornejo, quiere ser presidente de la Nación?


Cerca de las nueve de la noche del último miércoles el actual gobernador Alfredo Cornejo se dirigía por Las Catitas hacia Bowen, General Alvear. Él no manejaba, como es habitual de quienes ocupan un cargo como lo es el de gobernación, por lo que tuvo tiempo para dejarse preguntar algunas cosas sobre su vida personal. La entrevista con Ojos de Café fue telefónica, lo que ocasiónó -más de una vez-, que la señal se perdiera. Por eso, las charla acabó por completarse en tres momentos diferentes, antes de su llegada éste jueves al tradicional Almuerzo de las Fuerzas Vivas. 

El actual gobernador de Mendoza recita que “no hay reunión tan importante que tenga que durar más de 20 minutos”, haciendo referencia a una frase que se le atribuye a Winston Churchill que precisamente dice: “no existe un problema lo bastante complejo ni una crisis lo bastante grave como para que no pueda resolverse de manera satisfactoria en 20 minutos". Pues la llamada duró 28 minutos, porque también hablamos de pasiones y hay veces que eso puede ser muy importante.

Tener la posibilidad de charlar con el gobernador de una provincia y preguntarle lo que habitualmente se le pregunta a un funcionario público de alto cargo, es dejarle la mesa servida. Tal vez debería haberle preguntado cosas que le importan al pueblo, pero años atrás hablé con un ex gobernador que respondió todo “muy bien” y después terminó por no pagarle a los docentes. Las "personas importantes" saben responder preguntas importantes, para eso se preparan, pero hay ciertas preguntas que muchas veces los obligan a “humanizarse” a la hora de responder y dan a conocer mucho mejor la perspectiva que tienen sobre la vida y cómo vivirla. 

Tampoco hablamos sobre la coyuntura socio económica actual del país, porque la nota carece de la sustancia particular que tiene la atracción o no sobre un político en particular. Si usted espera leer la crítica o el apoyo a la gestión de Cornejo como gobernador, probablemente se aburra al leer el artículo, pues no hay mera intención de buscar objetividad en la crónica, sino más bien un acercamiento particular y hasta incluso podríamos decir biográfico, sobre alguien que tiene una relevancia muy importante en el país, nos guste o no lo que piensa.

Alfredo Cornejo tiene 57 años, juega a “la pelota” dos o tres veces por semana con el mismo grupo hace 15 años. El lunes feriado que acaba de pasar, fue con su esposa Lucía al cine. “Fui a ver el Guasón, me encantó”. Evita tener compromisos a la hora de la cena, aunque no siempre lo logra y los sábados por la tarde trata de escuchar música cuando está solo. “Me gusta estar en casa, mirar series. Acabo de terminar la quinta temporada de Peaky Blinders. Me gusta la ambientación y como se muestra la conflictividad política y social de la época”.

Nacido en Eugenio Bustos, su infancia tiene recuerdos del corralón que tenía su padre y de la academia de dactilografía que funcionaba en su casa. Jugaba al fútbol con sus amigos de barrio y es hincha de Independiente de Avellaneda, aunque comparte una pasión especial por el Tomba. “Empecé a ir a la cancha en el año 96´, cuando Godoy Cruz estaba en el Nacional B. Me llevó un tío de Lucía y desde aquel entonces trato de no faltar cuando juega de local”.

También suele andar en bicicleta y jugar al tenis, aunque acusa que es muy malo con la raqueta y por eso nadie quiere compartir la cancha con él. “Trato de tener tiempo libre porque creo que es sano para cualquier persona, aunque en general soy feliz haciendo esto (política). No solo lo hago por vocación de servicio sino que personalmente me siento bien trabajando. Me hace feliz, es una pasión desde luego. Hay cosas que tienen un nivel de ingratitud que si no te gustan realmente, no las podés practicar”.

La charla se corta por falta de señal justo cuando le pregunto a qué le gustaría dedicarse si no fuese político. Veinte minutos después, Alfredo Cornejo llama para continuar con la entrevista y responde que “sería periodista”. Inmediatamente surgió la pregunta sobre qué opina del periodismo actual y dijo  que “está sufriendo una crisis que es el de la post verdad, mucho tienen que ver las redes sociales. Hoy en día cualquier persona dice cualquier cosa y se cree tal cosa. Ser periodista es más difícil que en otros tiempos sacando la época en donde se corría peligro por la dictadura, hoy es más difícil en el sentido que hay múltiples fuentes y que hay que saber cuál es la fuente correcta. Es difícil identificar las noticias”.

El destino de las personas puede definirse en pequeños sucesos que no cobran magnitud hasta muchos años después. Durante el año 1982, el gobernador de Mendoza realizaba el Servicio Militar en el Regimiento de Infantería de Montaña de Uspallata. El 20 de marzo de aquel año, el joven Alfredo Víctor cumplía 20 años y un año de servicio por lo que fue dado de baja. Doce días después, Leopoldo Galtieri invade Malvinas y todos sabemos lo que pasó.

“Este suceso fue desencadenante para mi vida. Prácticamente mi “camada” fue la última en bajar, los que se quedaron fueron a la guerra, jóvenes de 19, 20 años que no tenían idea lo que estaba pasando. No me parecía algo para nada bueno, pero bajé a mi pueblo y vi que la gente tenía otro panorama sobre la invasión. El pueblo estaba contento y me parecía muy raro, para mí era una irresponsabilidad enorme que llevaran a esos jóvenes sin estar preparados. Pero era muy joven, no vivíamos en democracia y más que certezas, yo tenía dudas. Algunos días después leí en el Diario Los Andes un artículo muy pequeño donde se mencionaba a un tal Alfonsín, quien decía que la invasión era una locura, que se debía recuperar Malvinas diplomáticamente, que era irresponsable ir a perder una guerra de esa manera. Bueno, haber leído ese artículo me identificó para siempre con Alfonsín, quien luego sería presidente”.

Alfredo Cornejo es licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública, título obtenido en 1990 en la Universidad Nacional de Cuyo. Un año más tarde estudió y trabajo en Chile, posteriormente haciéndolo en España. Es el presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical desde diciembre de 2017.

Muchos han soñado en su infancia ser presidentes, así como bomberos o astronautas. En las últimas entrevistas que le han realizado se le ha preguntado sobre la posibilidad de ser presidente de Argentina en algún momento. “Hoy no es algo que tenga en la cabeza como propósito, como sí fue ser gobernador cuando estaba en Godoy Cruz. Debería prepararme con un equipo para eso, no es algo solamente personal. Preparado es tener un equipo como hice para gobernar ahora, con gente capacitada en diferentes áreas. Hay que tener un equipo para hacer estas cosas bien. Un equipo que esté en todo el territorio, y me veo lejos de poder armar ese equipo a nivel nacional. Si bien tengo relación con gente muy formada de otras provincias, hoy no tengo ese grupo armado. Veo gente que llega a las presidencias, gobernaciones o intendencias con mucha ambición de poder pero no tienen programas, quieren ser pero no tienen personas al lado para serlo”.

A medida que pasaron los minutos, y a pesar de las interrupciones, el gobernador habló como si lo hiciera mirando la ventana del auto y el oscuro más allá de la noche mendocina, buscando las respuestas desde su lado personal y no desde el sillón de San Martín. El trato de usted se perdió por naturaleza permitiendo un acercamiento que la compostura política no siempre permite, porque la política juega con las ideologías, merodea con el fanatismo y se persigna ante la fidelidad partidaria. 

“Lo que más me gusta de Mendoza es el espíritu emprendedor que tenemos como sociedad. Hasta creo que tiene que ver con una especie de cultura originaria de los lugares áridos, secos. Tenemos la necesidad de organizarnos y crear un entorno para desarrollar nuestras vidas. Pero por otro lado, siento que tenemos un interés en ser cosmopolita pero somos muy montañeses. Más cerrados en cómo vemos al mundo, nos cuesta imaginarnos porque los miedos al futuro son mucho más fuertes que esa mirada cosmopolita. Fíjate que la primera discusión que solemos prender tiene que ver con el miedo, decimos no hagamos tal cosa por las dudas”.

En diciembre Alfredo Cornejo dejará la gobernación en manos de Rodolfo Suárez, un hecho que tiene una anécdota particular ya que su afiliación al radicalismo llegó en manos de Ulpiano Suárez, padre de Rodolfo, próximo gobernador de Mendoza. “La única explicación que tiene que tener conductas que no siempre son racionales es la pasión” expresa un hombre que dedica la mayor parte de su vida a la política. ¿Acaso hay alguna pasión que no parezca loca cuando la vemos en los demás?

 

 

Entrevista por Martín Falcone / Ojos de Café - Foto portada: Ignacio Sánchez/LaNación 

 

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